
EL SATÉLITE DE LA LUNA
Los vientos de guerra que han vuelto a soplar fuerte gracias a la retórica de Trump y del insano Kim Jong-un siguen persiguiéndome, aunque espero espantarlos catárticamente con esta columna.
Nací en la posguerra europea de modo que mi experiencia de la guerra es sólo indirecta y circunscrita a los pocos meses que el conflicto golpeó la región de Roma. Hace 18 años, al morir mi madre, encontré su diario y reviví, con gran conmoción, todo el entusiasmo de una muchacha de 20 años, liberada por fin de la pesadilla de la muerte y entregada nuevamente a los juegos del amor.
Si preguntara a quemarropa por el nombre de una mujer científica, quien sabe “siete de diez bolivianos” nombraría a Madame Curie (Marie Sklodowska), la química franco-polaca del siglo XX que se hizo merecedora de dos premios Nobel (Física, 1903, y Química, 1911). Sin embargo no es la única, ni tal vez la más brillante mente científica femenina de la historia.
El Art. 384 de la Constitución (CPE) afirma que el Estado “protege a la coca”, sin precisar de qué.
¿Por qué la coca debe ser protegida por el Estado y no la quinua? Además, si la coca es buena, ¿por qué sus cultivos (a diferencia de los de la caña de azúcar) necesitan ser “legalizados”, o sea, restringidos, controlados y normados por ley?
La Primera Pareja, autodenominada “Yunta”, se estableció en el Jardín del Edén, repleto de toda clase de animales domésticos y salvajes, fruta para alimentarse y hojas para “pijchar”. En el centro del Jardín, su dueño, el Pueblo, plantó el Árbol de la Rerere, protegido por alambres de púas, marca Copolma, de sólida Constitución.
El “fenómeno” Trump está sacudiendo varios aspectos de la política interna e internacional de los EEUU y el sector de la energía, por su importancia en la economía y en la política exterior, no es una excepción. Algunas preguntas flotan en el aire: ¿qué pasará con el precio del petróleo? ¿Qué implicaciones habrá sobre la economía de la región y de Bolivia en particular?
“Antes”, cuando ingresé a la docencia universitaria en el lejano 1974, tenía 27 años; “ahora”, a poco tiempo de haberme jubilado, me acerco con más experiencia y sabiduría a los 70, un asombroso incremento del 160 por ciento de años de vida.
Antes las pizarras eran de piedra y se rayaban con tiza blanca (las tizas de colores eran un lujo); ahora se usa pizarras acrílicas y marcadores, con innegables mejoras en la salud y la calidad de vida de estudiantes y docentes.
El año 2017 no podía empezar de peor manera para YPFB.
La esperanza alentada por la estabilización del precio internacional del barril de petróleo en torno a 50 dólares, ha sido pronto desdibujada por la baja de la producción de gas, a causa de la menor demanda del mercado. Todo el esfuerzo de nuestras autoridades por anunciar récords históricos de extracción (que tampoco eran tales) se ha venido abajo por no tener a quien vender nuestro gas.
La polémica que recién ha surgido por el antojo de poder de… ¿una persona?, ¿unos dirigentes adictos a la prebenda?, ¿unos ineptos buscapegas?, ¿unos abogados, terroristas del derecho, obligados a arreglar lo que le mete nomás su jefazo?, me trae a la memoria el desahogo de mi abuela cada vez que yo intentaba convencerla de algo absurdo. Me decía, sonriendo: “¡Vete de misionero al infierno!”.
El senador de marras solicita que la Iglesia “no se entrometa en cosas del soberano, el pueblo ha definido…”. Totalmente de acuerdo con él: el 21F el pueblo soberano ha definido diciendo con claridad NO
A raíz del pronunciamiento de la Conferencia Episcopal Boliviana acerca de la pretensión del MAS de desconocer el resultado del Referendo del 21F, ha habido réplicas de dirigentes de esa tienda política que ameritan este breve comentario.

