La Filarmónica inicia su temporada 2023
Obras de Antonin Dvořák, checo, y Piotr Ilich Chaikovski, ruso, ejecutará la Orquesta Filarmónica de Cochabamba (OFC), dirigida por el maestro Augusto Guzmán, en su primer concierto del año, domingo 23 y lunes 24 de este mes.
La obra del músico checo es una serenata para cuerdas, en cinco movimientos. La del ruso es su Quinta sinfonía. La del ruso es su Quinta sinfonía, compuesta 11 años después de la Cuarta.
Contraste
¡Lo celestial y lo terrenal en un solo concierto!, comenta en Facebook Carlos Sala Ballester, director orquestal, coral, pianista y docente universitario venezolano a propósito del repertorio de este concierto con el que la OFC inaugura su temporada 2023.
En efecto, la Serenata para cuerdas de Antonin Dvořák “es bastante transparente, crea un ambiente muy lírico, dulce, tal vez de ensueño, no contiene cosas trágicas, es justo lo opuesto a la quinta sinfonía de Tchaikovsky que es la vida del ser humano, el destino al que se enfrenta”, comenta el maestro Guzmán.
Componer el programa
¿Cómo se decide el repertorio de cada concierto de la OFC?, le preguntamos a su fundador, hace 16 años, y director desde entonces.
“Generalmente, suelo armar los programas con compositores que estén emparentados, por la época, la más de las veces, o por el país. Personalmente, tengo cuidado de elegirlos en función de afinidades.
Primero, pensé en la sinfonía, recordando que ya pasaron 10 años desde la primera vez que la interpretamos, sentí que valía la pena repetirla.
Para completar el programa, busqué un compositor afín, pensé en Dvořák y su Serenata Op. 22, percibí que nos iba a ser beneficioso a las cuerdas de la orquesta.
La elección de esta partitura tiene que ver con la evolución misma de la Orquesta”.
Tchaikovsky
Es uno de los maestros de la música más frecuentes en los programas de la OFC, ¿por qué?
“Es cierto que este compositor ruso está presente cada año en nuestros conciertos. Y no solo por iniciativa mía, aparece también en las sugerencias de los músicos. Creo que es porque en su música hay mucha dulzura, él era un melodista de primera, sus melodías son magníficas, llenas de contenido y las transforma haciendo un paseo por distintos rincones del alma”.
Dvorak
La elección del otro compositor y de su Serenata Op. 22 —aparte de sus afinidades con Tchaikovsky, pues ambos son del periodo romántico— tiene que ver también con el recorrido musical de la Orquesta Filarmónica y la de cámara que la precedió.
“Esta obra en particular, me recuerda el reto formidable y con resultados exitosos, que fue interpretarla por primera vez con la Camerata Concertante. Ensayamos más de cuatro meses y fue un logro musical, para mí personalmente, porque habíamos llegado, con la orquesta a que se entienda bien la música y a hacer aflorar todos esos estados de ánimo que hay en la obra. Eso, al punto que en uno de los movimientos se me hacía un nudo en la garganta. Lo que es extraordinario”.
Los 57 músicos y el director de la OFC ensayaron dos meses para ofrecer la emoción de estas dos obras románticas, en dos presentaciones. Las entradas están en preventa, informaciones a través del celular 78333855.
EL PROGRAMA
Primera parte. Antonín Dvorák, Serenata Op. 22
Compuesta en mayo de 1875, se estrenó en Praga en diciembre de 1876.
El autor checo tenía 33 años, se había casado poco antes con su alumna de piano Anna Cermáková y compuso esta serenata para cuerdas en una decena de días imbuido de la alegría de vivir este período feliz de su vida y del romanticismo de su tiempo.
Segunda parte. Piotr Ilitch Tchaikovsky, Sinfonía Nº 5 Op. 64
Fue compuesta entre mayo y agosto de 1888 y estrenada en San Petersburgo, el 6 de noviembre de ese año, bajo la batuta del propio Tchaikovsky.
Completó en seis semanas la composición de esta sinfonía. Trabajó ignorando la enfermedad, la debilidad y superó su falta de confianza en sí mismo. Quería demostrarle al mundo que todavía tenía inspiración para componer grandes obras.